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MERCHANDISING

MERCHANDISING: S.O.S. Producto en peligro de ser adquirido

 

¿Cuántas veces hemos ido al supermercado con la lista de la compra en la mano y al llegar a casa nos damos cuenta de que la mayoría de lo que hemos comprado no aparecía en la lista?

Efectivamente. Los numerosos estudios y experiencias realizados hasta el momento nos desvelan que el 55% de las compras realizadas en un establecimiento en régimen de libre servicio son impulsivas frente al 45% que conocemos como previstas.

“El 55% de los productos que se llevan los clientes son compras impulsivas,

Por lo que NO aparecían en la lista del súper!”

¿Qué puedo hacer yo como comerciante para aprovechar este comportamiento de compra?

Trabajar cada centímetro del punto de venta. Hemos de ser meticulosos en la elaboración de un plan de Merchandising que, a partir de un exhaustivo análisis, optimice cada puesto en el lineal de mi negocio.

Tenemos que buscar cuál es el ambiente perfecto en el que se vende cada uno de los productos de mi tienda, buscando un equilibrio armónico entre eficiencia y presencia.

Para ello debemos trabajar igualmente los aspectos operativos y analíticos de la tienda, así como los relacionados con el marketing de sentidos.

A la hora de colocar un producto en el lineal, tenemos que tener en cuenta algunas cuestiones tales como:

-          Si corresponde con el surtido del lineal.

-          Cantidad adecuada del producto en exposición.

-          Categoría y tipo de producto.

-          Cliente objetivo de este producto.

-          Condiciones físicas u organolépticas en el punto de venta

Es muy importante cuidar todos los aspectos del marketing de sentidos para preparar y acomodar el ambiente adecuado para que se produzcan las ventas en nuestro comercio.

De esta forma, tendremos que tener una  Check list en la que revisemos sentido por sentido para preguntarnos si realmente son los más apropiados para provocar la venta. Algunos ejemplos que no podemos olvidar son:

Visual: iluminación, imagen corporativa, señalización del punto de venta, etc.

Tacto: temperatura ambiente, ergonomía del asa de la cesta de compra o la suavidad del suelo recién encerado son algunos de los aspectos a estudiar en este punto.

Oído: música, ruido y silencios.

Olfato y gusto: es el sentido que provoca mayor recuerdo en las personas, siendo por tanto uno de los más importantes y menos cuidado en los comercios. Háganse la siguiente pregunta: ¿A qué debería oler mi negocio? ¿Tengo diferentes ambientes de olores en el punto de venta?

Tenemos que tener en cuenta que dentro de las tiendas pueden existir mucho tipos de productos, y lo que puede ser favorable para unos, puede ser igualmente perjudicial para otros. La solución práctica más utilizada es la de crear diferentes zonas dentro del punto de venta (Diferente decorado, iluminación, temperatura, música, etcétera).

De esta manera, a través del criterio analítico de profesionales de venta y marketing vamos conformando el puzle de productos que optimice de la manera más eficiente el punto de venta.

 

 

 

 

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